Puede que ya olvidaste tus resoluciones de fin de año.. Si estoy equivocado, bien por tí. Si estoy en lo correcto, puede que esas metas no hayan sido tan importantes (enserio, solo ha pasado una semana y ya tiraste la toalla). Mientras no te deprimas, todo va a estar bien.
El 2015 empezó retorcido para los venezolanos. La locura reina en este país que se asemeja a el mundo creado por Lewis Carrol. ¿Es excusa para tener las esperanzas en el piso? Puede que sí. El optimismo disminuye cuando todos los problemas que nos rodean son una amenaza para nuestros objetivos en la vida. En mi opinión, a veces nos rendimos con rapidez. De la crisis nacen grandes oportunidades, o eso dicen por ahí. Pero, ¿qué hacer cuando se ven afectadas todas tus metas, logros, aspiraciones?
No existe respuesta única para este cuestionamiento.
La crisis que atraviesa el país afecta mis objetivos como persona. Solventar esta complicación ha sido una reflexion por la que he atravesado durante el mes de diciembre. En esta lucha interna juegan muchos factores. Sueño con hacer grandes cosas que afecten positivamente a las personas, sin importar la manera. La dualidad está presente cuando el entorno no te permite lograrlo.
Cada día pienso que la realidad choca con mis planes de vida. Mis expectativas superan la actualidad. Lo enredado de todo es saber cómo unir los dos factores, más aún cuando el entorno no te favorece.
Creo que cuando hablo sobre este problema, varias personas pueden compartir el mismo sentimiento. Depende del ángulo que tomes, habrá una solución.
En mi caso, aún no consigo respuesta. Hay una frase que me esta ayudando a encontrarla, puede que a ustedes los ayude:
We are still masters of our fate. We are still captains of our soul.
Winston Churchill


Deja un comentario