Para definir cómo somos más creativos en ciertas circunstancias, es mejor comprender qué elementos absorben esa energía que necesitamos. Cuando diagnosticamos estas cosas que no permiten que hagamos nuestro mejor trabajo, entonces estamos en la posición de evitar o prevenir estos problemas.
Todd Henry dedica un capitulo a lo que el llama los asesinos de la creatividad en su libro The Accidental Creative. En este capitulo se diagnostican lo que el considera los tres mayores enemigos de la creatividad en un proyecto individual o colectivo. Aunque no pretendo comentar en detalle todo el capitulo, profundicemos en estos tres asesinos de la creatividad.
Disonancia
Cuando tenemos un mensaje que toma caminos distintos, nuestra energía creativa se divide. Intentamos unir dos elementos que parecen ser totalmente diferentes. En muchos casos, el por qué de lo que hacemos no está vinculado a el qué estamos haciendo. Este es un caso común en los proyectos creativos que genera ruido y dificulta la creación.
Lo más importante de diagnosticar la disonancia es que si la atacamos en los inicios del proyecto, evitamos una catástrofe. Es en la solución de estas respuestas donde la creatividad logra un producto consistente. Sin embargo, hay casos en los que se dificulta ver el problema.
Para ver este problema con claridad al inicio de un proyecto creativo, lo mejor es tener unos límites claros para enmarcar nuestra creatividad. Al tener estos límites, tenemos una guía por la cual podemos empezar a solucionar los problemas. Curiosamente, el creativo no llega a su potencial cuando tiene todas las posibilidades, sino cuando sabe utilizar los recursos que tiene de forma correcta.
Estos límites que buscamos deben ser creados con objetivos claros, sin complejidades innecesarias y que busquen facilitar las decisiones. Los objetivos claros nos permitirá hacernos las preguntas correctas. Al reducir la complejidad podemos definir los obstáculos concretos. Mientras menos fricción tengamos, mejores decisiones tendremos hacia una solución creativa.
Miedo
Este sentimiento nos agobia durante nuestras vidas, pero en el trabajo creativo se hace latente todo el tiempo. Una decisión o proyecto puede definir el destino de nuestras carreras, o eso parece ser. Nos enfocamos tanto en los pequeños detalles que no vemos nuestra carrera de manera amplia. Esto nos lleva a dos temores que tenemos.
- Miedo al éxito: este es el que muchos niega, pero afecta a muchos creativos intentando alcanzar su potencial. Es evidente que nos comparamos con nuestros proyectos anteriores. ¿Será que lo estoy haciendo mejor? En esa pregunta nos quedamos. La autocrítica empieza a ser tóxica y perdemos la flexibilidad que teníamos en los otros proyectos. Eventualmente hacemos un trabajo genérico, seguro y que no nos brinda ningún logro creativo.
- Miedo al fracaso: este es el más conocido de todos. ¿Qué pensarán de mi? ¿Y si se torna en un desastre? El miedo al fracaso nos paraliza y justifica un perfeccionismo tóxico a largo plazo. Hay que pensar que un proyecto no define toda nuestra carrera. Es en el trabajo constante que logramos trabajos que nos complementan.
Escalada De Expectativas Y La Natural Inhibición De Compararse
De alguna manera, este elemento se vincula al miedo que tenemos. Es común que nuestros trabajos pasados sean punto de comparación para el trabajo que realizamos en el presente. Pero a veces nos comparamos con otras personas en vez de nosotros mismos, lo cual conlleva a una parálisis más tóxica que debemos enfrentar.
Está bien tener héroes que sean un punto de inspiración para nosotros, pero no podemos comparar nuestro trabajo con ellos. Primero, eres una persona diferente. Segundo, tus circunstancias cambiarán el tipo de trabajo que realices. Tercero, la solución no es hacer algo similar a tu héroe. Esa persona que admiras es original y debes buscar tu propia creatividad para hacer algo diferente.
Otro camino por el que nos comparamos es a partir de lo que podemos considerar como competencia. A pesar de que es importante tomar en cuenta el entorno, nuestros trabajos tienen que ser diferentes a la competencia. Y ninguna persona creativo hizo las cosas para superar a su competencia. Creamos proyectos para presentar nuestra visión sobre el mundo. Es allí donde deben estar todas tus energías.
Defiéndete de los asesinos de la creatividad
Al igual que muchos, yo he caído en uno de estos asesinos de la creatividad. Cuando me ocurre, lo siento de una manera muy visceral. Mis dedos se frenan al escribir, las ideas desaparecen y no veo un verdadero camino.
Diagnosticar estos asesinos de la creatividad te permite un marco para conversar estas situaciones con otras personas. Todos nos podemos vincular con estos asesinos.
La creatividad se trata de trabajar constantemente. Ubica estos inconvenientes que están en la creatividad y quítalos de tu camino.

Deja un comentario