Cosas que aprendí del 2022 (Parte 2)

Published by

on

Los dejé la semana pasada con algunos aprendizajes que tuve el 2022. En esta oportunidad, tengo los últimos por compartir. Son ideas simples pero no sencillas. Algunas se complementan entre ellas. Así que aquí están, para que podamos entonces arrancar este 2023.

6. La repetición consciente (e inconsciente) de hábitos

He leído y releído todo lo que ha sido publicado en el tema de hábitos y lo he aplicado de diferentes maneras. Es un concepto pequeño que tendemos a pasarle por encima. Sin embargo, si un ladrillo es el primer paso para hacer un muro, los hábitos son el primer paro para definir nuestra rutina diaria.

En el 2022, vi cómo un hábito que he establecido durante años, la lectura, se mantenía constante, aunque no haya sido mi enfoque. Es decir, aunque no pensaba sobre leer un libro, en períodos de descanso me encontraba con un libro en mis manos. Y gracias a ello, leí 40 libros en el 2022 sin siquiera hacer el esfuerzo ni tener la meta de leer tanto durante el año. Esto muestra cómo los hábitos logran fijarse en nuestra identidad, a tal punto de hacerlo sin mayor esfuerzo. Nuestra propia mente busca la oportunidad para hacer estas actividades.

Otro ejemplo en mi vida es el de la práctica en la magia y el análisis. Muchas cosas que practico en las sesiones las he hecho durante años. A su vez, hay un proceso de análisis donde intento corregir detalles. Esto llega a un punto donde no me doy cuenta de lo que estoy haciendo. Del mismo modo que un jugador de futbol no anda pensando en las jugadas que hará en un partido, la practica me permite enfocarme en mi presentación e interactuar con los participantes durante el momento mágico.

7. Hay que estar en constante aprendizaje

En un mundo donde nadie lee, analiza o intenta tener una perspectiva diferente, el aprendizaje constante es un arma letal. Aún me sorprende el desinterés por el aprendizaje cuando hay tanta información disponible (y técnicas que nos permiten discernir para descartar desinformación) y de fácil alcance. Sí, el tiempo que tenía para aprender en la universidad no es la misma que tengo ahora. Sí, otras veces estamos agotados y nuestra mente no está dispuesta. Sin embargo, como todo hábito, es posible.

En los últimos años, he tenido que aprender conocimientos de marketing y negociación para mi carrera mágica. Aunque tenía habilidades mágicas, no tenía los recursos para comunicárselo a una persona que pudiera estar interesada en ver un show de magia. Gracias a la aplicación de estos conocimientos, he podido conseguir más oportunidades que en años anteriores.

Siento que en la actualidad, el conocimiento es una de las cualidades más importantes que tenemos. En un mundo que cambia constantemente, es relevante estar al día en diferentes áreas para tener una apreciación de cómo podemos aplicar este conocimiento a diferentes circunstancias.

8. La atención es nuestro recurso más importante

Nuestra mente siempre piensa en qué ponerle atención. Lamentablemente, esto beneficia algunas empresas cuyo negocio es robarnos la atención. Este es el trabajo de Facebook, Instagram y Twitter, aunque no se resume solo en redes sociales. Un representante de Netflix dijo en algún momento que su mayor competencia es el sueño.

Nuestra atención está tan dividida en la actualidad que la persona que logra enfocarse en lo relevante es la ganadora. Muchas personas dicen que no tienen tiempo cuando lo que tienen es una carencia de prioridades.

Este año, siendo en mi mayoría un trabajo que hago desde casa, me tocó poner mis prioridades para poner atención a las cosas importantes. Muchas veces me encontré viendo videos cuando tenía cosas más importantes que hacer, pero traía a consciencia esto y retomaba mi trabajo. Existen muchas maneras en la actualidad de mantener nuestra atención y asegurarnos que estamos haciendo cosas relevantes primero en vez de pasarnos horas en Instagram.

9. Hay que matar el ego

Dejé este de último porque es un concepto que se dice fácil, pero que conlleva mucha profundidad.

El ego es un gran agente de seguridad psicológica, pero no es el más maduro o acertado de todos. Uno sabe cuándo deja de hacer las cosas por ego porque usualmente cubren una inseguridad o un temor nuestro a ser diferentes. El ego es muy frágil y prefiere que no nos arriesguemos a las cosas porque sino, ¿quiénes somos? ¿Cómo nos definimos? Y aunque es valioso reconocer nuestra personalidad y tener definidos nuestros intereses, también hay que mantener la puerta abierta para nuevas oportunidades y encuentros.

Este año me tocó matar el ego. Digo matarlo porque quería estar seguro que no me persiguiera como un fantasma que atenta contra mí. Tiendo a ser muy orgulloso de lo que hago y lo que no hago. Sin darme cuenta, esto se estaba convirtiendo en una pared que no me dejaba ver otras posibilidades. Y reconocí con facilidad que esa muralla estaba allí para no enfrentar cosas que pudieran darme miedo o incomodidad al inicio, pero que había algo mejor al cruzar esa brecha. Esto me obligó a hacer cosas para ser más abierto a oportunidades. Para ello necesitamos ser más vulnerables. Y aunque me hizo sentir bastante incómodo, aparecían oportunidades interesantes que no hubiera vislumbrado. Una de ellas fue cuando empecé a hacer magia en un restaurante y estaba totalmente petrificado por llegar a una mesa desconocida y hacerles magia. Luego de hacerlo una y otra vez, me di cuenta que ese miedo partía del ego. Porque mi idea de cómo tenían que ser las cosas podía destruirse si no ocurría exactamente como lo tenía en mi mente. Ahora, cuando me acerco a una mesa o a un grupo de personas para hacer magia, lo que tengo es la expectativa de qué me va a brindar este grupo para hacer el mejor momento mágico posible. Esto es un cambio importante de mentalidad y que solo podía pasar si dejaba a un lado el ego para ir por nuevas oportunidades.

En fin

Estos son los otros aprendizajes. Más de uno simpatizará con algunos de ellos y los problemas que representan. Y si habías tenido alguno de estos problemas y sientes que estas pequeñas reflexiones te sirvieron de ayuda, no dudes en escribirme y comentarme un poco de ello. Siempre encontramos maneras diferentes de hacer las cosas y me gustaría escucharte.

La semana que viene estaremos hablando de cómo las pequeñas cosas definen mucho de lo que hacemos. Pienso que es una buena manera de cerrar este pequeño ciclo de resoluciones del año para comentar un poco de otras cosas relevantes sobre la magia que me encantaría compartir con ustedes.

¡Que tengan una excelente semana mágica!

Deja un comentario