Dos magos que no conoces

Published by

on

En estas semanas, terminé de leer un libro sobre el mago Howard Thurston escrito por Jim Steinmeyer. Puede que no conozcas el nombre de estas dos personas y te sorprendería el hecho que no lo supieras. De eso se trata, de mostrarles cómo el mundo de la magia llega a ser tan amplio a partir de estos dos nombres.

Howard Thurston era, en su época, el mago más conocido en los Estados Unidos. Su acto viajó durante al menos 30 años alrededor de ese país, pasando del circo, vaudeville y los grandes teatros de Broadway. Es curioso que este mago haya sido olvidado y recordemos a Harry Houdini, contemporáneo con Howard Thurston. El hecho es que Houdini nunca ha sido reconocido entre los magos como un verdadero mago. De hecho, Harry Houdini fracasó varias veces intentando hacer su show con más magia. Al final, su espectáculo se enfocó en los escapes que daban bastante tela que cortar en el periódico de cada ciudad que visitaba, al igual que sus conferencias sobre los mediums y el espiritualismo, presentando en detalle cómo estos charlatanes lograban hablar con el más allá.

En cambio, Howard Thurston se conocía como el mago más importante de todos. Logró que un mago como Harry Kellar le diera el sello de aprobación como el mago más importante de su época. Con el tiempo, su historia ha sido opacada por la de Harry Houdini, que de algún modo ha crecido a niveles míticos con cada año que pasa. Aunque Harry Houdini haya sido relativamente mediocre como mago, sus escapes y la metáfora que representan han sido mucho más reconocidos después de su muerte.

Ahora regresemos al mago que escribió sobre Howard Thurston, Jim Steinmeyer. Es un mago que pocas veces se ha presentado, pero que ha sido instrumental en la historia de la magia de los últimos 40 años. Steinmeyer se conoce en el mundo de la magia como un creador de ilusiones, un escritor e historiador de la magia. Si alguna vez escuchaste de David Copperfield y la desaparición de la Estatua de la Libertad, Jim Steinmeyer fue instrumental en la creación y ejecución de esta ilusión. Y así, también ha trabajado con magos en todo el mundo para crear actos. Inclusive, su trabajo se ha visto en espectáculos de Broadway. Además de ello, es un coleccionista e historiador de magia del más alto calibre.

Howard Thurston, a pesar de haber sido un gran mago, no fue un gran creador de magia. Inclusive, era común que Thurston intentara imitar otros actos que había visto hasta que lograra adaptarlos a su estilo. La gran contribución de Thurston al mundo de la magia fue su capacidad de mantenerse vigente a través de propuestas ingeniosas, una presencia envidiable y un profundo amor por el arte que se veía reflejado en todo su trabajo.

Jim Steinmeyer, a pesar de ser un gran creador de ilusiones, no ha sido un gran presentador de magia. Su trabajo ha sido como escritor de espectáculos, creador de ilusiones, consultor creativo e historiador del arte de la magia. Al igual que Thurston, todo su trabajo expone un profundo amor por el arte.

Estos dos personajes insignes de la magia se unen en este libro que he terminado hace unas semanas, donde se ve una profunda admiración por la magia. Aunque Jim Steinmeyer no ha sido un mago que ha estado presentándose constantemente, se muestra una gran apreciación por Howard Thurston cuyo mayor talento fue el de estar allí, frente al público, noche tras noche. Del mismo modo, en la biografía se ve cómo Howard Thurston se mostraba admirando los actos que otros magos creaban para sus shows. Y aunque él imitaba alguno de estos actos, en años posteriores tuvo un gran grupo de diseñadores de ilusiones que creaban magia específicamente para su espectáculo.

Esto me hizo pensar no solo sobre lo poco que el público conoce la magia, sino cómo nosotros podemos admirar profundamente a una persona a partir de las cualidades que no son nuestras mayores fortalezas. Podemos mirar al otro con una mirada de respeto, donde entendemos que el trabajo de uno no puede ser creada sin el otro. Muchas veces pienso en esto mientras estoy creando mi magia, porque muchas de las cosas que presento no son necesariamente de mi creación. Y es por ello que agradezco aún más de magos que han creado y presentado estas creaciones para que otros magos puedan darle su propia interpretación. El mundo de la magia es muy diferente a la era de Howard Thurston, porque ahora los magos entendemos que algunos tienen regalos y talentos distintos al otro. Y, al igual que Jim Steinmeyer, creería que mostrando el maravilloso poder colaborativo que hay en la magia, entendiéramos lo importante que es compartir con otras personas nuestro trabajo y admirar profundamente a aquellos que hacen cosas mejores que nosotros a partir de ese trabajo.

Deja un comentario