Mi experiencia con Los Miserables

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Todavía me acuerdo en el 2019 cuando salí corriendo de una pauta de grabación para ver Los Miserables en su última función. Muchos de mis amigos tuvieron la posibilidad de verla antes mientras yo seguía en ensayos para estrenar una obra. Finalmente, logré asistir.

Nunca se me olvidará cuando regresé a mi casa con lágrimas mientras le explicaba a mi mamá lo increíble que acabé de ver, el esfuerzo que estaban haciendo para salir adelante a pesar de las circunstancias, lo insólito de ver una pieza así en el Teresa Carreño, que parecía un castillo de arena que estaba por caerse.

Este año tuve la oportunidad de verla una vez más, en todo su esplendor, con un Teresa Carreño que no se parece en nada al que había visitado en el 2019. Vi un elenco que se pasó los siguientes cuatro años en seguir mejorando y perfeccionando. Mi sensación, así como la de muchos, fue que se presentó Los Miserables de una manera superior o al mismo nivel de grandes producciones internacionales. De hecho, creo que podemos decir con mucho orgullo que la producción de Los Miserables de nuestro país es la más importante de Latinoamérica. Tenemos una producción única de la que tenemos que sentirnos orgullosos como venezolanos.

Comentaba en redes sociales que los magos también necesitábamos llenarnos de magia para poder transmitir esa experiencia nuevamente. Y lleno de magia salí cuando vi esta producción. Esto me hizo pensar las diferentes oportunidades en que vivimos algo mágico de una manera muy diferente a la que pensamos al ver un espectáculo de magia.

El mago Bob Neale plantea que la magia que presentan los magos es una magia estética o artística, pero que existen otros tipos de magia. Un ejemplo que da él es cuando un bebé llora y su mamá lo carga cantándole una canción. Sin una verdadera explicación, como si fuera un hechizo, el niño se calma y retoma su sueño. Estos son momentos de magia que la vida brinda y ocurren en diferentes contextos.

Sin duda, Los Miserables fue esa experiencia llena de magia que me voy a llevar para toda la vida. También me llevaré las sorpresas y la admiración por ver tanto talento junto. Puede que para otros puedan sentir lo mismo en un evento deportivo o en un concierto. Lo importante es vivir estas experiencias que son solo eso, momentos mágicos de la vida que uno se guarda y que también sanan. La magia no es algo solo de magos, sino de la persona que esté dispuesto a ver magia en la vida.

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