Olvídate Del Balance

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Todos aspiramos a tener balance en nuestras vidas. Cuando pensamos en el balance, consideramos en tener tiempo para todo en cualquier momento. En nuestro día a día, darnos un espacio para cada área que queremos manejar.

Esta mentira nos la creemos y la buscamos a pesar de que es imposible. Nunca tendremos un balance perfecto. Empecemos por el hecho que de lunes a viernes dedicas un tercio de tu día al trabajo. Desde ese instante, ya no tenemos balance. Mientras sigas intentando enfocar tu atención hacia diferentes focos, terminarás exhausto. Estás forzando un tipo de multitasking que solo te dejará más cansado que antes y con más frustraciones para buscar esa idea de balance.

Es bueno enfocarse en una sola cosa a la vez porque es lo que tu mente puede hacer mejor. Los días más productivos son los que concentras tu atención a una sola cosa. No me refiero solo al trabajo, sino a cualquier área de tu vida. Recordamos más los momentos familiares en los que estuvimos sin distracciones de ningún tipo. Disfrutamos compartir con nuestros amigos cuando estamos presentes en ese momento, sin preocuparnos por algo externo. En ese momento, tu atención estaba en disfrutar el compartir con tus amigos y familiares.

El gran reto de escoger una prioridad a la vez es procurar que nada se destruya de un día al otro. La dificultad está cuando nos centramos mucho en una sola área. Todos conocemos a la persona que trabaja demasiado, pero no se preocupa por su familia. También conocemos al que se enfoca solo en su familia, pero no es eficiente en su trabajo. O el que está muy preocupado por su salud, pero olvida el resto de las áreas de su vida. El error en cada uno de estos ejemplos es que estas personas se quedaron estancadas en una sola área de sus vidas, en vez de tener la capacidad de eventualmente cambiar su foco para atender las otras áreas.

Para tener la capacidad de cambiar nuestro foco de atención, debemos organizarnos de alguna manera. Esta organización implica conocer lo que queremos lograr y establecer sistemas que nos permitan tomar las decisiones mucho antes de que tengan que ser tomadas. Todo esto lo tienes que basar en tus propios valores y principios, que son los que te ayudarán a mantener tu integridad personal en estas decisiones. Cada opción es diferente para cada persona y por eso debes estar muy claro de cuáles son tus intereses.

Con una vida organizada, tenemos la ilusión del control. Despejas tu mente para hacer el trabajo que es importante. Luego de organizar y tener respuestas a nuestras preguntas internas, logramos la seguridad y control necesario para ello. Seguiremos tomando riesgos, pero asumimos las consecuencias de los mismos.

Cada quién se organiza como es mejor para sí. Nuestros hábitos y rutinas definen la persona que queremos ser. Tenemos una responsabilidad de saber escoger estas actividades que no ocurren por chance, sino por decisiones que tomamos en algún momento de nuestras vidas. Lo importante es que la organización sea para dirigirte hacia lo que quieres ser en vez de conformarte con tu situación actual.

Aprende a decir que no

Es necesario saber cuáles oportunidades aceptaremos. Cuando aprendemos a escoger las decisiones que aceptamos, empezamos a adquirir prioridades. En este caso, una lista de cosas que dejarás de hacer puede ser ideal. También una lista donde defines las oportunidades que podrías aceptar, al igual que las razones por las cuáles aceptarías. Las razones pueden ser formuladas como preguntas, para conocer si estos proyectos y oportunidades se ajustan a tus valores, principios y necesidades actuales.

Cuando empieces a negar compromisos, tendrás tu atención sin división. Cada oportunidad y evento que aceptes, lo disfrutarás porque sabes que estás participando sin haber tomado una decisión en automático. Al saber a qué le dirás que si, liberas tu RAM mental durante la toma de decisiones.

Al igual que los compromisos, hay decisiones que podemos tomar antes para luego liberarnos del tiempo que requieren algo tan sencillo como saber lo que vas a comer durante la semana quita una frustración en el camino. Cada decisión que tomas regularmente reduce tu energía mental. Cuando logres automatizar y tomar decisiones en conjunto para luego liberarte de ellas, tendrás la disposición y el tiempo para otras actividades. Esto lo evalúas en base a tus valores, principios y objetivos.

Conocer estos aspectos involucra una introspección, donde debemos reconocer nuestra integridad personal. Hay que hacer las grandes preguntas para luego responder las pequeñas. ¿Por qué hago lo que hago? ¿Cómo mi trabajo influencia al mundo? ¿Estoy ayudando a los demás? ¿Qué valores me representan? Las preguntas parecen etéreas, pero le dan mayor sentido a nuestras vidas. Al comprender sus respuestas a cabalidad, empezamos a definir los modos prácticos en los que vamos a vivir.

Encontrar un balance es complejo. Podemos lograrlo, pero no de la manera en que usualmente lo pensamos. Tenemos que aceptar que siempre habrá giros inesperados que cambiarán nuestra vida.

Para este proceso es necesario vivir nuestro presente; entender que el futuro se construye a partir de lo que hacemos en este preciso momento.

Los hábitos y rutinas que hacemos en este momento dicen mucho de nuestra proyección a seis meses. Inclusive, nos dice mucho de nuestra proyección en los próximos 5 años de nuestra vida.

Al vivir el presente, tomamos el control de los cambios. Los enfrentamos a pesar de las dificultades. Si solo pensamos en el futuro, fallamos al ubicar los cambios que debemos hacer hacia ese ideal.

Para vivir el presente, debemos balancear la orientación de nuestra vida. Hay que comprender que la vida tiene ciclos, en los que este balance se orientará a un área de nuestra vida. No es un tren dando vueltas, sino una montaña rusa donde todo se acelera de un momento al otro.

Hay que estar preparados para evaluar nuestras prioridades.

Los Cuatro Pilares: Salud, Familia, Amigos, Trabajo

James Clear divide nuestra vida en estos cuatro pilares. Cada uno representa prioridades que son importantes para cualquier persona. Cualquier persona quiere mantener en orden estos pilares.

La mala noticia es que en los diferentes ciclos de vida, tendrás que eliminar al menos uno de los cuatro pilares. A medida que los eventos transcurren, nuestras prioridades cambian.

Nunca ocurrirá un balance equivalente para los cuatro pilares. Nuestra atención no puede permanecer dividida equitativamente.

Salud, Familia, Amigos y Trabajo.

Eliminar uno de estos pilares suena difícil, pero probablemente ya lo hiciste. Inclusive, a veces haz eliminado dos. Esto se debe a que para ser exitoso tenemos que centrar nuestra atención. Pero recuerda, esto es solo por un ciclo de nuestras vidas. La idea es reducir nuestras prioridades por un período de tiempo en función a una meta u objetivo.

Puede que por atender un familiar durante un problema de salud no deje que te concentres durante tu trabajo, pero es un sacrificio que vale la pena durante ese momento. Si estás por entregar un trabajo académico, puede que te olvides un rato de tu familia y amigos para terminar el proyecto. La concepción de los cuatro pilares de James Clear no es tan drástica como parece al inicio. Sin darnos cuenta, hemos eliminado pilares en alguna temporada de nuestra vidas. Parece polarizante, pero nos coloca contra la pared para saber cómo administraremos nuestro tiempo y energía. Cada área nos desgasta. Hay que balancearlas por períodos de tiempo para que no se destruyan.

¿Viste la película Inside Out? Puede que te acuerdas de las islas que representaban diferentes áreas de la vida de Riley. Cada una correspondía a un área del que estamos hablando. Cuando Alegría y Tristeza se pierden, se desaparece el balance y se destruyen las diferentes islas que no son atendidas. Algo similar ocurre cuando no atendemos las áreas que son importantes para nosotros.

De las áreas que hemos hablado, ninguna se puede delegar. No le puedes pedir a nadie que haga ejercicio por tí o que termine un proyecto mientras estás descansando. Sin embargo, hay pequeñas actividades que se pueden automatizar para despejarnos de algunas responsabilidades. A medida que puedas automatizar diferentes áreas, tienes mayor energía mental para atender los cuatro pilares.

Muchos temen en hacer estas decisiones aunque ellas nos permiten desarrollarnos como personas en nuestro futuro. No son decisiones fáciles. Automatizar y conocer qué responsabilidades omitir requiere tiempo. Pero esa energía y tiempo que logres ahorrar te permitirá vislumbrar un mejor futuro.

Existe El Balance Por Temporadas, No Todo A La Vez

Nuestro balance no permite la atención dividida. De esta manera, no seguimos adelante en ninguna área de nuestras vidas. Hay que encontrar estabilidad para tener la seguridad de continuar hacia lo que queremos. Esto requiere acercar nuestra vida a nuestros valores, creencias y principios para mantener nuestra integridad personal. Cada decisión debe ser tomada a partir de estos parámetros para luego sentirnos plenos. James Clear presenta cuatro pilares en los que debemos tomar decisiones específicas para lograr los proyectos que queremos.

El balance es por temporadas, para tener un breve estado de estabilidad. No busca controlar, sino establecer tus prioridades hacia tus metas. Nuestra vida es cambiante, tiene etapas y nos sorprende todos los días. Mientras tengamos estabilidad en pequeños períodos de nuestra vida, nuestra mente estará despejada para los grandes logros que nos permiten trascender.

 

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Una respuesta a “Olvídate Del Balance”

  1. Avatar de Mariela Ferro
    Mariela Ferro

    La opción la tenemos todos, la decisión es personal, está en cada quién de elegir

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