Leer para hacer

Published by

on

Las personas que me ven haciendo magia se sorprenden a veces lo tanto que leo. Cuando menciono que leo unos 50 libros al año, me ven como un académico. ¿Para qué leer tanto? Supongo que no es común, pero tampoco lo considero como algo que genere tanta sorpresa. Creo que les llama la atención la cantidad de libros de magia que leo, específicamente.

Durante el año, leo diferentes libros. Novelas, biografías, negocio y psicología. Lo que más leo son libros de magia, aunque no necesite más magia en mi repertorio, pero sí me permite lograr cosas como consecuencia de la lectura. La magia es un mundo tan vasto, tan inalcanzable, que leer libros de magia es como intentar conocer el infinito. En fin, es imposible.

Aunque lea tanto, la magia es un oficio práctico. Es decir, alguien no es mago porque coleccione libros de magia, o porque lea de magia, o porque practique mucho en su casa. Un mago es aquel que le hace magia a un público, sea un amigo o 200 invitados en una fiesta. Sin embargo, esa práctica se puede beneficiar no solo de un entendimiento teórico, sino de la práctica de otros magos. He allí donde más me beneficio de la lectura mágica.

Cuando leo de magia, aprendo que un mago hace décadas o siglos le ocurrió algo similar que a mí: se encontró con un público difícil, se le olvidó cómo hacer la magia en mitad de una función, perdió la carta del participante, entre otras cosas. Estos magos han aprendido diferentes estrategias para evitar estos inconvenientes que puedan ocurrir en el camino. Además, cada mago, dependiendo del contexto donde esté, logra resolver estos problemas de múltiples formas.

Supongamos que me llaman para hacer un evento y quieren contratarme para hacer magia a sus invitados. Siempre pregunto la cantidad de personas, qué están celebrando, cuántas mesas hay, en qué lugar será, etc. Estas preguntas las hago porque me permite conocer si me he presentado en un contexto similar. En el caso de que sea algo nuevo, empiezo a prepararme con la práctica de magos que he leído en el transcurso del tiempo. Eso me permite estar preparado para diferentes oportunidades, sin importar las circunstancias que se presenten. Me ha pasado en muchas oportunidades que las personas se sorprenden por la cantidad de prevenciones que tengo para cualquier incontinencia del evento, permitiendo que se logre el objetivo de crear una experiencia mágica para ese evento.

Cuando pensamos en leer, tendemos a pensar en la inmediatez de algo. Sin embargo, te invito a encontrar esas experiencias que se han compartido textualmente y que pueden ser de gran uso práctico en alguna oportunidad. Conocer la historia de algo o entender las razones por las que alguien realizó algo para cumplir su objetivo puede ser un gran punto de partida para tu propia experiencia.

Deja un comentario

Previous Post
Next Post